He vuelto a convertirme en avatar y cada vez más me siento un objeto,
que trata a las demás individualidades como otros objetos
y no me gusta nada esa forma de comunicarse.
Quiero que me veas en persona, con mis ojos y mi labio colgando,
con la tos que llevo ahora que parece que estoy agonizando
para que veas que soy, no que aparento tener arte.
Viva la calle no su contaminación, génesis de mi alergia
y campo de batalla para mi alegría,
lloran las esquinas del barrio,
de lo que ha ido cambiando mi vida,
y de que aún no han recogido esa mierda.
Me piso.
domingo, 30 de abril de 2017
sábado, 29 de abril de 2017
Esto mismo
De repente, to mi cuerpo explota por dentro
como si le estuvieran haciendo fracking
y me retumba la cabeza como vibra un adoquín
al contacto con un martillo hidráulico.
Mi respiración es ruidosa, como señal de peligro
y parece que me muero a cada cigarrillo,
mientras un mono imparable me recuerda esclavo
y yo sin motivos me desespero.
como si le estuvieran haciendo fracking
y me retumba la cabeza como vibra un adoquín
al contacto con un martillo hidráulico.
Mi respiración es ruidosa, como señal de peligro
y parece que me muero a cada cigarrillo,
mientras un mono imparable me recuerda esclavo
y yo sin motivos me desespero.
jueves, 27 de abril de 2017
Siroco
Yo escribo por salud,
por el resto me la quito.
Las letras restauran paredes,
de los cerebros dinamitados.
Todo el día de arriba pa bao
escuchando el quejío de la tierra
cada vez que pisa mi talón,
rechinan las calles de Sevilla
y grita la periferia de dolor
en los continuos derrapes del metro,
la inseguridad es el color:
un azul fluorescente que advierte
de que estás siendo vigilao.
La masa reirá pescaíto en boca
y los perros del estado
morderán pa separar, mientras
llora el giraldillo la veleta,
al oir el viento del sur.
por el resto me la quito.
Las letras restauran paredes,
de los cerebros dinamitados.
Todo el día de arriba pa bao
escuchando el quejío de la tierra
cada vez que pisa mi talón,
rechinan las calles de Sevilla
y grita la periferia de dolor
en los continuos derrapes del metro,
la inseguridad es el color:
un azul fluorescente que advierte
de que estás siendo vigilao.
La masa reirá pescaíto en boca
y los perros del estado
morderán pa separar, mientras
llora el giraldillo la veleta,
al oir el viento del sur.
Regresado
Pasará otro año más
y no hay forma de copiar mi reflejo,
solo ver lo que hay detrás.
Gruñe la respiración
y se quiebra la garganta seca
por una extraña razón:
Ni mi sangre ni mis ojos
siguen este sinsentido,
que se hace llamar progreso,
pues la prosperidad
sólo será un recuerdo
de las heridas del costao.
Deriva nuestra realidad en la mentira
y la más incoherente simulación
pasa a ser la verdad,
de opiniones imperialistas
en nombre de la libertad crucificá
y de ataques continuos al cerebro.
Toda la humanidad espectadora,
los hipnotizados querrán participar,
para ser un personaje de esta farsa,
pa aparentar -al fin y al cabo-
que tienen algo que contar
sin haber sido nunca por deresho.
y no hay forma de copiar mi reflejo,
solo ver lo que hay detrás.
Gruñe la respiración
y se quiebra la garganta seca
por una extraña razón:
Ni mi sangre ni mis ojos
siguen este sinsentido,
que se hace llamar progreso,
pues la prosperidad
sólo será un recuerdo
de las heridas del costao.
Deriva nuestra realidad en la mentira
y la más incoherente simulación
pasa a ser la verdad,
de opiniones imperialistas
en nombre de la libertad crucificá
y de ataques continuos al cerebro.
Toda la humanidad espectadora,
los hipnotizados querrán participar,
para ser un personaje de esta farsa,
pa aparentar -al fin y al cabo-
que tienen algo que contar
sin haber sido nunca por deresho.
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