Al margen me escribo,
distinto a normalidades
-qué tales y días muertos-
botellas cayendo sin romperse
con el eco de su sin-vino interior
y el bullicio de los mortales
que gritan tonterías
con ese volumen
que les hace parecer importantes,
me repugnan.
Amargo como los tragos,
condenao a una muerte tonta,
por dentro un alienígena
por fuera un igual deteriorado,
aspirando sin inspiración,
resoplando apago la gloria.
Violada la pupila con imágenes
y palabras que nunca
se debieron simbolizar,
estoy tuerto y loco
pal deseo.
En tus sueños un cadáver
mi cuerpo blanco sin forma
dame vida con tu oscuro
echa sal besa mi ombligo
proyecta tus sensaciones
y créame con esta sombra,
para ser algo más que uno
o dejar de ser
como norma,
el imperativo mayoritario
de los normales.
domingo, 29 de noviembre de 2015
jueves, 19 de noviembre de 2015
Grifeando la cazuela
Fregando mientras pienso
soy tomate que no se deja llevar
por la corriente enjaboná
que me chorrea
aunque el frotar por fin me quite
y me desprenda de la idea
por la que lanzo este grito intenso:
Nací sin experiencia y
con la fé de los sueños,
por más que estuviera ahí
ya no tengo el mismo cuerpo,
sólo las ganas de soñar.
Conocí como te estoy conociendo,
nunca me podré relajar,
pero el saber no me ha hecho cuerdo
si no un escéptico al pensar
sólo me fío de mi nariz.
Cuanto más recorro el vacío
más ignorante me veo
pero no me someto a esperar
Yo busco en la nada y me leo
en el no ser me viá rebelar
con toda la imaginación de un crío.
soy tomate que no se deja llevar
por la corriente enjaboná
que me chorrea
aunque el frotar por fin me quite
y me desprenda de la idea
por la que lanzo este grito intenso:
Nací sin experiencia y
con la fé de los sueños,
por más que estuviera ahí
ya no tengo el mismo cuerpo,
sólo las ganas de soñar.
Conocí como te estoy conociendo,
nunca me podré relajar,
pero el saber no me ha hecho cuerdo
si no un escéptico al pensar
sólo me fío de mi nariz.
Cuanto más recorro el vacío
más ignorante me veo
pero no me someto a esperar
Yo busco en la nada y me leo
en el no ser me viá rebelar
con toda la imaginación de un crío.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Amenaza atemporal
Ruina hipertextual
la obligación de mi contexto.
Yo me pudro en él
y ennegrezco mis dientes
como escéptico.
Pero de mi humo saldrá materia,
LO JURO POR MI COMBUSTIÓN:
Es mi cuento, el que he creado,
aunque ni yo me lo crea
-como tampoco sus personajes en dios-.
Conseguiremos la libertad que nos encadena a la existencia
y destruiremos las cadenas que existen en mi tiempo.
la obligación de mi contexto.
Yo me pudro en él
y ennegrezco mis dientes
como escéptico.
Pero de mi humo saldrá materia,
LO JURO POR MI COMBUSTIÓN:
Es mi cuento, el que he creado,
aunque ni yo me lo crea
-como tampoco sus personajes en dios-.
Conseguiremos la libertad que nos encadena a la existencia
y destruiremos las cadenas que existen en mi tiempo.
El vals del romancero
Hoy el verde se apodera del blanco opuesto del negro.
El sonámbulo lo llama la muerte, será
porque es futuro de esperanzas limitadas por silencios,
oídos continuamente por el inconsciente.
Sólo sin saberlo, seremos parte de una gran memoria,
nuestro final será el principio de otro,
pero a nivel colectivo,
empezaremos a empezar
esta vez sin ser quejío,
seremos el ◙•
que da paso al siguiente
compás.
(El símbolo se leería "silencio de blanca con puntillo"
Disculpen el postureo musical. )
Grito prometeico
El silencio es bullicio
en esta habitación cargada de un pesado olor,
una PESTE
de ideas azules por humedades,
un HEDOR
a hongo lujurioso
indeseado.
Me noto atado, mirando un vacío,
con el ojo sucio ante tantos fantasmas
con el hígado picoteao
por castigo del contexto.
Reniego de la saciedad
pero aún más de lo perfecto,
no me someto y exclamo:
Enciende el fuego y prometo
que nunca podremos tocarlo.
en esta habitación cargada de un pesado olor,
una PESTE
de ideas azules por humedades,
un HEDOR
a hongo lujurioso
indeseado.
Me noto atado, mirando un vacío,
con el ojo sucio ante tantos fantasmas
con el hígado picoteao
por castigo del contexto.
Reniego de la saciedad
pero aún más de lo perfecto,
no me someto y exclamo:
Enciende el fuego y prometo
que nunca podremos tocarlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)