viernes, 17 de noviembre de 2017

Tropiezo

Soy torpe queriendo
y muy hábil pa poder,
porque cuando puedo,
tengo algo que ofrecer
y eso es lo que quiero.

Ofrecerme.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Vale duro

Mi trabajo es una paja mental
con la que no me puedo correr,
un corte de rollo hedonista
que hace penitencia descalza
sobre el pincho realista de su contexto.

Asocian la voluntad al sufrimiento
y el compromiso al sacrificio,
pero yo sigo respirando por el arte,
para plantar semillas en la tierra
y poder dejar flores en los museos.

Vivimos muriendo entre recibos,
cartas constantes de alta frecuencia,
entre antenas cortando el horizonte
y sonrisas paralelas al suelo
que siempre escucharán las miradas.

Morimos viendo el tiempo,
pasando con más pena que gloria
y olvidándose en recuerdos
que se retroalimentan sin sentido,
malamente agonizando.

Mi trabajo es sin salario
ya que el precio escuece el valor,
y su producto no tiene nombre
si no es el del sentido que tiene
el camino que va trazando.

Me inspiran el café de tres horas,
cada una de las trenzas de color,
la complicidad de párpados inferiores
y las comisuras desdibujadas
en besos desorbitados.

Así resoplo entusiasmado,
ruborizando brillos y movimientos,
convirtiendo el presente en recuerdo
y el futuro en algo esperanzador,
como un epitafio anarquista.

Mi trabajo no será propiedad
de un mercado colonial y sedentario,
se mantendrá despierto en ambulancia
como un cuerpo desmayado
que lucha por sobrevivir.





Ya me vale.


martes, 7 de noviembre de 2017

Puede que me queme

Criss-Cross con la pared,
gotelé de claroscuro azulado
mientras la luz artificial se impone a la noche
de otra calle más anaranjada.

Sin macetas en el balcón,
soy rudo ante el silencio,
la bestia que aspira resopla
y busca refugio en la tormenta.

Se retrae a cambiar su ser y se vuelca
en carneses de identidad y papelinas,
el terror a su justicia se distorsiona
en estas llamadas de auxilio.

Percutir las letras y borrarlas
para bailar con el sonido de las ideas.
Bloqueado vuelvo a restaurar sesión
y me desespero como Aquiles.

Ahora me asomo a la inspiración
vacío de emoción interesada,
pero vuelvo a caer en ansiedades
y en reliar siempre las palabras.

Dependo de la improvisación
como si ésta no fuera espontánea
como si tuviera dos vueltas de relleno
entre frase sensible y chorradas.

En el blanco roto del papel
ya me cuesta imaginar universos
un mundo de imágenes me invaden
y yo huyo de su representación.

Todo se me muestra extraño,
como una normalidad entre dientes.
Todo, menos el ánimo:
he comprendido su aleatoriedad.

Por eso

Juego a no ofender con inflamables
y escupo fuego por los párpados.

Incendio conversaciones
que pasan a ser solitarios

Aprendo a prenderme a lo bonzo
pa escusar abrazos

Y enciendo mi cuerpo insomne
con tal de fundir mis sueños.





miércoles, 1 de noviembre de 2017

Guadaguau

El ridículo es mi ser desde que era un círculo, lo sé
porque siempre estuve expuesto, y acabé
bastante puesto de algo que no se qué es,
sin ninguna palabra que ofrecerte.
He temido por mis años mucho más que por la muerte,
he sufrido muchos daños y martilleo el latiente
por saber qué son duquelas.

To esto pa decir que por las mañanas
hago interpretaciones de chinorro,
me entran ganas de soltar palabras
sin dejar de soltar el porro
y me quedo con to las ganas
de preguntarte por tu perro.

Lágrima de baba

Golpean la pared y para el tiempo.
Yo también quiero golpear
Aunque de tanto desfase hay lag
seré un sol en sus tormentos
pero el verano debió acabar ya.
Sequía en las afueras y aceituna espashurrá
no hay aliño en mis ideas
y esto dura una eternidad.
No me mido en sus compases
y me agobia la soleá sin acompañamiento,
el olvío a la sombra de un olivo
cuando lo tienes que subir a pelar,
el miedo a perder los dedos
que es el miedo a saber
por qué no uso mis herramientas.

DISPARATE: PARA O DISPARA