sábado, 19 de abril de 2014

Estoy hasta la polla de que me recomienden True Detectives la gente que no ha visto Twin Peaks

Y sin saber muy bien cómo, ahi está.

La posibilidad de que todo se derrumbe,
de que se apague la lumbre y quedemos ciegos,
y que se apoderen de nosotros los miedos.


Del humo que sube por todos los rincones
lleno mis pulmones hasta la asfixia.
Y con su gusto, dulce y salvaje,
lleno mi cuerpo hasta saciarme.


Que los rayos puedan entrar en mi cabeza
para que los pensamientos puedan salir
cuando en mi vida no azote tormenta.

Y con la caricia más dulce, forzada,
el escalofrío más sincero, dolido.

Porque no hay sentido para lo que hacemos.


cannabico need cannabis


martes, 8 de abril de 2014

Descontextualizar

En cierto modo, admiro las descontextualizaciones. El agua que se sirve en un vaso para beber, puede servir para echártela encima y refrescarte, o refrescar las ideas estúpidas de alguien, mojándolo como insulto. El mechero que llevas encima para encender tus vicios también puede servir para dar comienzo a un fuego destructivo y homicida, o para lanzárselo a ese jugador de sueldo millonario que acaba de golear a tu equipo. En general, nos gusta descontextualizar: cagar en fuentes, beber de un váter, vaciar un extintor para apagar nada, liarte un cigarro para masticarlo, fumarte un chicle, ponerte una peli para dormir...
Pero hay personas que se sobrepasan con las descontextualizaciones. Primero, alteraron el significado de la política, que etimológicamente significa "asuntos de la ciudad", y la convirtieron en sus propios asuntos. A partir de ahí descontextualizaron la tierra. ¿Zona para cultivar? Terreno edificable. ¿Casa de campo antigua? Nuevas vías para un tren que descarrila.
Finalmente, esas personas de piel escamosa descontextualizaron sus propias obras. Construyeron y construyeron y construyeron y construyeron viviendas para ahora obligar a la gente a vivir fuera. Esos mamones han abusado de la descontextualización, llevándola al tedio de la rutina, a una miseria consecutiva, a la costumbre desgraciada. ¿Qué les lleva a este acoso continuo? ¿Cuál es el fin de su obra, sus actos, sus firmas en esos papeles mojados? Siguen pasando las noches y aún no se han cansando de salar el agua potable, de usar piezas de museo para planchar, esnifar monedas de cobre y digerir billetes mientras se hacen bustos de cocaína.
¿Acaso no se ha convertido este abuso de descontextualizaciones en nuestro propio contexto? Pues ahora nos toca alterarlo a nosotros: que los zulos y las celdas sean sus mansiones, que finos hilos de nailon sean sus corbatas, que sus retratos sean moldeados en mierda, y sus maletines de llevar dinero alberguen sólo cupones de lotería.
Descontextualizar a la vieja bestia humana.
La gente de la ciudad vive en su propio hogar. Los que llevan uniformes defienden la igualdad genérica. A las corralas no les hace falta crédito: ya de por sí son el contexto ideal.
Resistencia.


[Todo el apoyo para la acampada de la Corrala Utopía, que ha descontextualizado la Plaza Nueva para denunciar a la puta mierda de ayuntamiento de Sevilla. Que tanto el consistorio como la junta de pseudoandaluces, por no hablar de la puta policía, haya permitido el desalojo del edificio es algo despreciable y deben tomar una decisión humana que proteja el derecho principal de las familias cuanto antes. La lucha será continua]

lunes, 7 de abril de 2014

Está lloviendo...

...Pero no mires al cielo
porque hace un sol que quema retinas
                                            y coloca,
mientras está lloviendo
sobre el primer dibujo que hiciste
cuando aprendiste a escribir tu nombre.
Gota
 a gota
agota
un vacío antagonista que se mancha
 irremediablemente, 
                                       porque
la humedad no perdona, empapa
y sigue lloviendo aunque no haya nubes
sobre el primer dibujo que hiciste
cuando te miraste al espejo.

Hoy el sol grita verano
y acuchilla el agua:
ha sido un baño de sangre cromática.

martes, 1 de abril de 2014

Llevo droga


Llevo droga.
Una droga que me he molestado
en buscar por toda la estancia.
Me mata tomarla y
me mata perderla
porque la he buscado
pa morir a gusto
pa vivir muriendo,
colocándome en mi sitio
que es cualquiera.
Que me juzgue el condenao
y me absuelvan los honrados:
no sería la primera vez
que me fumo de prisión.

Así es,
llevo droga
y no tengo por qué ser legalizado.