La comodidad no existe, sólo
la falta de incomodidades
y yo ahora estoy tan agusto
que paso de levantarme,
pero se empieza con un retortijón
e intrigantes sueños de desayuno:
coño, que ahora por un mollete
pagaba todo el dinero del mundo
con su tomate, su aceite y su jamón.
-¡Anda que no!
¿Y la luz?
Puto Renacimiento.
Yo ahora quiero estar en penumbra
no con esa estrella amoral
que le da por entrar por mi ventana
como EEUU en Iraq.
¿Qué carajo es ese ruido?
Hordas del Lipasam a lo Blitzkrieg
Cuando por fin llega la paz,
aparece el que recooooge lavavadora, lavavajillas,
ordenadoreees, los yerro viejo,
¡vámono, miarma!
Y ahora no sé que pasa:
Esta posición me molesta,
así se me duerme el brazo,
con la almohada me tapo la respiración...
no hay manera, y pienso:
La incomodidad no existe, sólo
la falta de comodidad
yo que estaba tan agustito
me han privao del placer horizontal.
A por todas.
miércoles, 15 de octubre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
Fallece un gato (y lo conocíamos)
Todo fue a primera hora de mi mañana:
once y cuarto del sol petante y el chatarrero.
Me despertó el temor de precipitación:
había estado toda la noche lloviendo,
Pero que lloviera no era ahora riesgo,
más que un gato funambulista,
que era pequeño, débil, con tiña y ciego
cualquiera diría hasta suicida.
Accidente doméstico:
su pezuña rozó el pánico y acabó cayendo al suelo.
unos últimos aspavientos, señalaban lo que se había agachado a coger,
ante la mirada incrédula de unos electricistas
y la de sus ojos, que no podían ver.
Tres pisos para un león diminuto y enfermo,
sangre y esfínter relajado.
Hoy lloran todos los habitantes de contenedores orgánicos
porque Viru nos ha dejado.
[D.E.P. Ojo a la Virulé https://www.youtube.com/watch?v=sPlhKP0nZII ]
once y cuarto del sol petante y el chatarrero.
Me despertó el temor de precipitación:
había estado toda la noche lloviendo,
Pero que lloviera no era ahora riesgo,
más que un gato funambulista,
que era pequeño, débil, con tiña y ciego
cualquiera diría hasta suicida.
Accidente doméstico:
su pezuña rozó el pánico y acabó cayendo al suelo.
unos últimos aspavientos, señalaban lo que se había agachado a coger,
ante la mirada incrédula de unos electricistas
y la de sus ojos, que no podían ver.
Tres pisos para un león diminuto y enfermo,
sangre y esfínter relajado.
Hoy lloran todos los habitantes de contenedores orgánicos
porque Viru nos ha dejado.
[D.E.P. Ojo a la Virulé https://www.youtube.com/watch?v=sPlhKP0nZII ]
jueves, 9 de octubre de 2014
Ansiedad
Caer en picado, no estaría mal
la cabeza abierta, la cohesión de ideas
un Pollock en la acera, un Rothko urbano
Negro, gris. Rojo, morado.
Un río como el del moro muerto por celos,
la sierra del Indio, el serrar
hacia delante, hacia atrás,
relinchan los huesos planos límites
de la nación de mi cráneo, y sirve la ración
de incoherencias que se queda corta,
pidamos más
queremos más
pero tenemos:
Un suelo, una distancia vertical.
Una caída, un derrame.
Que se estanque la razón en pocetillas,
que no se intente filtrar.
Yo me cago en los muertos como abono.
Para resucitar hay que aceptar la muerte.
Y todos ustedes estáis vivos,
hijos de la gran sociedad.
la cabeza abierta, la cohesión de ideas
un Pollock en la acera, un Rothko urbano
Negro, gris. Rojo, morado.
Un río como el del moro muerto por celos,
la sierra del Indio, el serrar
hacia delante, hacia atrás,
relinchan los huesos planos límites
de la nación de mi cráneo, y sirve la ración
de incoherencias que se queda corta,
pidamos más
queremos más
pero tenemos:
Un suelo, una distancia vertical.
Una caída, un derrame.
Que se estanque la razón en pocetillas,
que no se intente filtrar.
Yo me cago en los muertos como abono.
Para resucitar hay que aceptar la muerte.
Y todos ustedes estáis vivos,
hijos de la gran sociedad.
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