Siempre disfruto hasta el pucho de un plajo,
como si un último tango se bailara,
como si nunca quisiera darlo por acabado.
y los geranios desprenden dióxido
igual que la bestia que hay a su vera,
aspirando algo más que la noche.
Nunca me he sentido tan luna como hoy,
porque siento esa luz reflejada por el sol,
esa órbita que abraza fuerte al planeta,
queriendo salir de entre las nubes
para tomar prestados tu mirada
y dormir otra vez con mi carne acariciada
por el vacío a okupar de tus pupilas.
Vida y Liverdad.
uoooooooo
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