Incompleto para ti estuve, como todo otro, y no era más que una exageración de mi propio problema, así como de deseo. Tapao por frío, inflamable a la mínima y tozudo como un pollino atao, fui una aparición que -como sujeto- se presentaba como veraz, hasta que embistió contra lo probable y demostró el más asqueroso falserío. Mojao desde un error he caído más cerca de la salida, pero ahora me alimento mejor. En los seres encuentro un poema, un abrazo visual, una complicidad con lo demás que sólo surge al confesar un delito. Como materia no soy más que el penitente de mi ilusión, el que se sabe cómplice de una injusticia que siente, y como vacío soy canal, la entrada sensitiva de la acción en su contexto, la intuición curiosa para el enigma del momento, el misterio que siempre hará que me cuestione lo establecido. Para no temblar ante el futuro tomo baños del pasado, pero no me estanco en lo vivío porque najo espantao, con el coraje pa arrasar con to lo que me pongan por delante. Y voy, con lo que he sío manchao, sin terminar de mostrarme en mi entorno, pero con la actitud necesaria para rechazar incoherencias. No hay na que de más valor que defender este apoyo. Este cuidado al que pegué un bocao con intención de agarrarme, al que no debo más que agradecimientos y escusas, al que observo con la pasión que merece algo que debe ser realizado. Con mi calzado estaré incompleto, pero lo necesito pa caminar, siendo el destino la ilusión común que veredo, Ahora, para mostrarme, me presentaré entero, porque no escondo na que no ayude a actuar como actúo y a pagar por lo que mi brutalidá ha partío.
Porque los perros rabiosos llaman al sacrificio "castigo".
Y el sujeto que te descubrió era un criminal peligroso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario