Ayer se negaron a servirme pan con salchicha,
y -sin chicha dentro mía-
vi como se lo ponían
a tres personas que llegaron destrás de mí:
en ese negocio no aceptaban mi dinero.
Los cuatro euro que tenía pa comer
eran dineros legales, pero con la anomalía
de que estaban albergados en mis bolsillos.
Hoy me he despertao con ganas de matar,
pues muerto me sentí ayer sin comida
tanto olor me entró por la nariz
y cuántos prejuicios digirió mi barriga,
así se metan sus perritos calientes por el culo,
y unos gatos devoren las tripas de sus cadáveres.
Yo no soy malo pero la sociedad me malea,
me viá morir pobre, bohemio y feliz
de no sentirme nunca identificao con la basura,
esa basura encorbatada que se cree dueña de mi vida,
pero yo soy puro reciclaje:
asco de gente,
vivamo las diferentes.
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