Como un abrazo del cielo
siento nostalgias nocturnas
y un éxtasis de vida se diluye
en cada gota de mi cara.
Plenitud en la que me pierdo
leyendo versículos de amor
que se escriben en el oxígeno
y calman la pulsión mortal.
Entonces me tiendo al pasado
como si fuera un sol eterno
que aún existe en el cosmos
cuando estamos viendo la luna,
rezando como un mono
porque nunca le pido a dios.
Agradezco mi encuentro
con melodías silenciosas de cariño
que apagan mi consciencia
en una almohada de querer,
serán chispas de agua
que lavan mi cara pal sueño
y encienden fuegos de mañana
cuya combustión veremos rebobinada.
Somos reacción en la materia
por el calor de un amor inmenso,
dejando la carne en conserva
por el frío que dejaron los santos.
Estamos en el tiempo sin ropa
usando el cráneo por sombrero,
así me lo quito admirando
esta enorme existencia de amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario