Esta prosa poética esta compuesta para ser leída o recitada con este increíble tema de uno de los genios del jazz, el pianista Duke Ellington: el tema "C Jam Blues" http://www.youtube.com/watch?v=gOlpcJhNyDI
Atasco en Do Mayor
El tráfico...
Una desastrosa y caótica situación en la ciudad en la que los vehículos se insultan mutuamente sólo porque están perdiendo el tiempo en un semáforo.
A nadie le gusta el odioso ruido del claxon de un coche, o los frenos que relinchan justo antes de que una moto se lleve un golpe.
Quiero ir andando e imaginarme que ese ruido infernal, se transforma en un blues que da sintonía a la ciudad. Los pitos infernales se apaciguan, se convierten en la melodía de la trompeta de Rex Stewart. También en el saxo tenor de Ben Webster y en miles de instrumento de viento que crean un estupendo sonido ambiente. Los frenos ya no son molestos, son cosquillas que nos hace el violín siendo tocado con un toque sureño. El fondo, el murmullo de la ciudad es un contrabajo que toca el blues más puro que hay, siendo bien tocado. Los golpes, choques y caídas interpretados por la batería que da ritmo al día.
Todo eso acompañado por la gente entrando y saliendo, un desorden que se une y se ordena con las teclas blancas y negras del piano de Duke Ellington.
Salir de las cárceles ruidosas de lo común.
Ya no hay ruido, ahora hay música, ahora hay Blues.
Una desastrosa y caótica situación en la ciudad en la que los vehículos se insultan mutuamente sólo porque están perdiendo el tiempo en un semáforo.
A nadie le gusta el odioso ruido del claxon de un coche, o los frenos que relinchan justo antes de que una moto se lleve un golpe.
Quiero ir andando e imaginarme que ese ruido infernal, se transforma en un blues que da sintonía a la ciudad. Los pitos infernales se apaciguan, se convierten en la melodía de la trompeta de Rex Stewart. También en el saxo tenor de Ben Webster y en miles de instrumento de viento que crean un estupendo sonido ambiente. Los frenos ya no son molestos, son cosquillas que nos hace el violín siendo tocado con un toque sureño. El fondo, el murmullo de la ciudad es un contrabajo que toca el blues más puro que hay, siendo bien tocado. Los golpes, choques y caídas interpretados por la batería que da ritmo al día.
Todo eso acompañado por la gente entrando y saliendo, un desorden que se une y se ordena con las teclas blancas y negras del piano de Duke Ellington.
Salir de las cárceles ruidosas de lo común.
Ya no hay ruido, ahora hay música, ahora hay Blues.
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