Shiquillo, qué intensidad...
a veces se me descontrola y
empiezo a vomitar amperios
petando la corriente eléctrica
porque no hay ohmios
que se resistan
a mi voltaje,
a esa tensión que provoca
el ritmo frenético
que podía tener el bebop
o las bulerías de Carmen Amaya,
o ese volumen intenso
de los quejíos de la Paquera
o de mi saxofón insatisfecho,
y es porque conozco la música
mucho más allá de los amplificadores,
de los hilos de cobre envueltos
y de botones que generan ondas
basándose en encenderse 1
y apagarse 0
encenderse 1
y apagarse 0
1 si
0 no
1 si
0 no
1 ...
1
1 2
1 3
1 5
1 8
El sonido empieza fuera
de su propia condición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario